...a través de Bertha Dudde - 22.03.1958
BD 7071 Oración de un niño al Padre …

En toda sencillez presentadme vuestras inquietudes y os escucharé. La humildad del corazón siempre os guiará a encontrar los pensamientos y palabras adecuados, y así vuestra oración será la de un hijo al Padre, llegando con seguridad a Sus oídos. Y Yo os ayudaré de verdad … pero cómo lo haré, debéis dejarlo en Mis manos, porque Mi amor por vosotros es tan grande que siempre pretendo lo mejor para vosotros, que siempre quiero daros, como hijos Míos, más de lo que pedís.

Y ya que reconozco en Mi sabiduría, cómo puedo haceros felices de la mejor manera, también actúo en consecuencia según esta sabiduría Mía. Por lo tanto, debéis orarme, porque solo puedo obrar en vosotros, cuando vosotros mismos os hayáis unidos a Mí … Pero después de una oración tan sincera, en espíritu y en verdad, debéis dejarme todo lo demás, y todo sucederá de una manera que sea buena para vosotros.

Ninguna oración dirigida a Mí es en vano, incluso si no se cumple de inmediato. Y una y otra vez debéis buscar la conexión Conmigo en la oración … Y, en verdad, de ella vendrá una gran bendición para vosotros, pues cada conexión os asegura el aflujo de Mi corriente de fuerza, que vuestra alma percibirá beneficiosamente, aunque el cuerpo no la sienta.

Pero este último también se verá afectado por esto, y sus sustancias espirituales serán fortalecidas para la resistencia … os convertiréis, por así decirlo, también en conquistadores corporales; estaréis a salvos de las intervenciones de Mi adversario, algo que solo vuestra oración a Mí ha logrado. No creías que mantengo Mis oídos cerrados si una oración no es respondida de inmediato … Escucho el llamado de Mi hijo, y siempre estoy dispuesto a ayudarlo … pero también sé qué ayuda es la más efectiva, y se la concedo.

Porque siempre reconozco su estado de madurez, sé lo que aún le falta para volverse perfecto, y siempre haré solo lo que con seguridad acerque a este niño cada vez más a Mí. Y a medida que madure en su cognición a través de una vida de amor, también sabrá por sí mismo lo que le conviene, y por lo tanto, Me lo confiará todo solo a Mí; probablemente Me lo pedirá, pero ahora también debe esperar pacientemente hasta que lo escuche.

Pero tampoco debéis dejar de orar … porque en la oración os acercáis tanto a Mí, que el vínculo espiritual se reestablece, como era antes … Y es precisamente a través de este vínculo que demostráis vuestro cambio de voluntad, y en realidad el regreso a Mí ya se ha completado; simplemente debéis dejar nutriros una y otra vez por Mi fuerza, para que ahora vuestro ser también pueda transformarse, para que vuelva a llegar a ser como era al principio.

Las obras hechas en amor y la oración íntima logran esta re-transformación, y no se os puede urgir lo suficiente a hacerlo … Y ahora comprenderéis también que debéis afrontar repetidamente dificultades, ya sean corporales o espirituales, para no descuidar en la oración … para buscar continuamente el vínculo Conmigo, que os da la fuerza para esa transformación.

Y si Yo os pido de que “orad sin cesar …”, no se pretendía decir con esto que debáis pasar horas rezando con los labios … sino más bien que debéis estar siempre conectados Conmigo en pensamientos, que debéis recurrir a Mí en todos los asuntos de vuestra vida diaria, para lo cual incluso un pensamiento sincero es suficiente … y que debéis obrar incansablemente en el amor …

Así entiendo la verdadera oración, mediante la cual Me demostráis vuestra voluntad, y mediante la cual también establecéis la unificación Conmigo, que es el propósito y el objetivo de vuestra vida terrenal. Y podéis acudir a Mí con la más mínima petición, pues cuanto más íntimamente Me tratáis, más podré recompensar vuestra confianza … solo que siempre debéis dejar que Yo decida cómo responderé a vuestra oración; pero que encontraréis cumplimiento, de eso podéis estar seguros …

Ninguna oración que Me llegue en espíritu y en verdad pasa desapercibida. Y como la oración es una petición espiritual, podéis esperar su cumplimiento con total certeza, pues cuando oráis por la madurez de vuestra alma, por ayuda en la necesidad espiritual, vuestro vínculo Conmigo también se reestablece, y Mi irradiación de amor puede tocaros, lo que también significa que vuestras peticiones sean escuchadas.

Ningún ser humano quedará sin fuerza, a quien toma en serio su salvación del alma, que la quiere lograr … y como Yo Mismo anhelo a Mi hijo, siempre lo ayudaré en sus ascenso hacia Mí … Haré todo lo que sirva al mejor interés a él y a su alma …

Amén